"Si tu y yo coincidimos, es que nos toca co crear juntos, con fortuna y lo co creado trascienda". @roxpsicocreando
lunes, 31 de octubre de 2011
La belleza de la sabia
lunes, 3 de octubre de 2011
¿Persevero o me resigno?
viernes, 3 de junio de 2011
Amar al Miedo

Ahí estaba yo, en un cuarto con apenas un halo de luz, se sentía frío y desolador. Era un cuarto de dimensión pequeña con una puerta abierta y un librero de madera vacío. De pronto me di cuenta que había alguien más en ese lugar conmigo, sentí incertidumbre, y en mi cuerpo se detonó esa sensación del estómago vacío cuando vi pasar una sombra.
De inmediato me hice pequeña, me flexioné en cunclillas sobre mis tobillos, justo a un lado del librero. Vi otra vez a la sombra y me dio miedo, mucho miedo!
Era una sombra con forma de ser humano, oscura, gélida, sin identidad y deambulaba serena. Y yo me preguntaba ¿qué hace aquí?, ¿qué quiere?, ¿qué busca?, ¿qué tengo que ver yo con ella?, ¿existe alguna relación que nos una en este momento?, ¿por qué estábamos en el mismo lugar ella y yo? Y en esa meditación estaba cuando algo en mí cambió vertiginosamente, y entonces me di cuenta que esa sombra era EL MIEDO. Pero que lío! y solo porque lo viví, ahora comprendo que es posible sentir miedo ante El MIEDO.
Y luego, otro cambio intempestivo me hizo ver con otros ojos, porque de pronto recordé que EL AMOR es la forma primigenia de transformar EL MIEDO. Así lo había leído en muchos libros que a través de la existencia llegaron a mis manos en formas causales y místicas, y justo hasta ese momento comprendí con todo mi ser lo que eso significaba. Y fue tal el impacto de esa verdad, que en un solo movimiento sutil me puse nuevamente de pie.
Sentí mucha fuerza en mis piernas, el pecho expandido, la mirada enfocada, y una confianza memorable. Y entonces me sentí llena de algo cálido que me impulsó a enfrentarme al miedo de una forma creativamente amorosa, y así de un salto impetuoso me fui sobre la sombra y la abracé con mis piernas y mis brazos. Abrazándola con mucha emoción en el corazón, estaba consciente que había dejado de sentir miedo ante el miedo y a él decía que lo amaba dándole de besos. Mi expresión efusiva de amor duró hasta que la sombra se transformó en un alegre arlequín y comenzó a iluminarse de colores, para luego desvanecerse como el humo.
¡Poco tiempo después desperté, lo vivido había sido un sueño!
Las sensaciones de este encuentro entre EL AMOR y EL MIEDO estarán en mi memoria corporal por el resto de mi existencia, y hoy te lo comparto porque a partir de ese sueño he comprobado en la vida cotidiana que si intencionamos nuestras acciones de AMOR, no hay miedo que las haga sucumbir, pues su poder sutil lo hace desvanecerse. Y si hay tantas posibilidades de manifestar AMOR como la imaginación de seres humanos en el mundo, entonces podemos confiar que existen infinitas alternativas disponibles para liberarnos de nuestros más profundos temores.
viernes, 4 de marzo de 2011
La verdad del Corazón en las señales del Universo

miércoles, 2 de febrero de 2011
Día de la Candelaria en México

Hoy me levanté con un hambre de curiosidad!, de saber el origen de la celebración del día de la candelaria. Porque si he de comer tamales el día de hoy, he de hacerlo con la conciencia de que estoy realizando un acto de celebración que indiscutiblemente evidencia el encuentro de dos mundos: el prehispánico y el judeo-cristiano.
Así que investigué toda fuente posible, y esto fue lo que encontré:
La raíz prehispánica de esta celebración coincide con el primer día del año azteca, llamado Atlcahualo o Quauitleoa, y se realizaban ceremonias en honor a los dioses Tlaloques. Tláloc, Dios de la lluvia, a su hermana Chalchiuhtlicue, Diosa del agua y a Quetzalcóatl, Dios de los vientos. En tiempos precristianos, en Europa Central y del Norte, era una de las dos grandes festividades de la fertilidad.
Los mexicas empleaban tamales como ofrendas y como parte de los ritos que llevaban a cabo a lo largo de los meses que integraban su año ritual, "...se hacían unos tamales que se llamaban tzatzapaltamalli, hechos de bledos (amaranto) o cenizos; principalmente hacían estos tamales los del barrio llamado Coátlan y los ofrecían en el mismo templo, delante de la diosa que ellos llamaban Coatlicue, a la cual tenían gran devoción" dice Fray Bernardino.
Este alimento mexicano acompaña las fiestas de las mayordomías como el tamal de ajo de Texcoco, Edo. de México; los tamales de semilla de huanzontle, especiales para Semana Santa; y el tamal blanco de anís preparado para ponerse en las ofrendas de Día de Muertos. Actualmente en México, el tamal es uno de los alimentos más populares de consumo diario. Y existe una variedad infinita de ellos, como los de sal, de chile verde, de chile rojo, de mole, de frijol, de ayocote, de queso, de cacahuate, de huitlacoche, de sesos, de carne de iguana, de venado, de pollo, de carne de cerdo, de pescado, de mariscos, de haba, de crema de pepitas, de chaya, de cazón, de nopales, de rana, de biznaga, de verdolagas, de hoja santa, de epazote, de rajas de chile poblano, ect. Y también los hay con sabores dulces, como los de nuez, de pasitas, de piña, de coco, de ciruela pasa, de piñón, de capulín, ect. Y que decir del folklor de sus hojas, que pueden ser de hojas de maíz como las corundas de Michoacán, de hojas de elote secas que son la forma más popular, de hojas de plátano principalmente en la zona costera o tropical, y de las hojas de hierba santa solo por mencionar algunas.
En este día, en algunos pueblos indígenas, se bendicen las mazorcas que van a servir de semillas para la próxima temporada de siembra. La bendición incluye una fiesta, donde todo se purifica, desde la conmemoración del fin de la cuarentena de María y la presentación de Jesús en el templo, hasta las semillas del maíz, frijol, trigo y otros cereales que serán sembrados ese año. Incluyendo la bendición de las velas (o candelas, de ahí el nombre de Candelaria) que serán usadas para que el alma de algún difunto tenga una luz que lo acompañe en su camino.
La raíz judeo-cristiana de esta celebración se relaciona a la cuarentena de María, Madre de Jesús después del parto. Es el 2 de febrero cuando se presentó a Jesús en el templo, según la tradición Judía. El nombre de Día de la Candelaria tiene su origen desde el Siglo IX, época en la que se incluyó la ceremonia de la Bendición de las Candelas y las velas benditas que servían para auxiliar a los moribundos.
También es la fecha en la que se marca el final del periodo navideño, y se hace el “levantamiento del Niño Jesús”, el cual consiste en guardar todo el nacimiento para el siguiente año de navidad, y se levanta al Niño Jesús del pesebre para llevarlo a bendecir al templo o a la iglesia. En algunos lugares se acostumbra que el padrino o madrina del Niño Dios sea la persona que, el 6 de enero, haya encontrado el muñeco de la Rosca de Reyes. Existe todo un ritual para tal efecto, y el compadrazgo es una especie de “manda” que dura tres años consecutivos. En el primer año se le viste de preferencia de blanco, sin corona ni trono. Este atuendo debe parecerse al del Niño de las Palomas, al de las Azucenas, al de las Rosas, al Santo Niño de Atocha o al de Los Milagros. El segundo año tampoco lleva trono ni corona y el color del vestido es optativo. La gente elige el atuendo de algún santo. Hasta el tercer año se le viste como Rey, como el Emperador del Universo, con trajes como el Niño de Praga, Cristo Emperador del Mundo, etc. y se le sienta en un trono. Algunos “padrinos” le colocan un capelo y le construyen un altar especial porque a partir del tercer año, concede gracias y milagros. El padrino o madrina lleva a misa al Niño para que reciba la bendición, acomodado sobre una charola o canasta con flores. Se llevan además velas adornadas que cuando estén benditas servirán para pedir favores importantes a la Virgen o a Cristo. Además llevan semillas de chía y trigo que después usan para decorar el Altar de Dolores que se pone el viernes de Cuaresma anterior al Viernes Santo. El primer año lo ponen acostado porque es pequeñito y no puede caminar. El Niño, ya bendito, regresa a la casa de su dueño, quien lo sienta y le enciende una veladora que ha de permanece prendida hasta el 2 de febrero del año siguiente. Y para darle un sentido de fiesta a todas estas costumbres, los padrinos o madrinas invitan tamales a todos los que atestiguan la bendición.
Vaya!!!, ya sea para honrar a los dioses aztecas y mexicas, para bendecir la siembra y la cosecha de semillas, o para bendecir las velas que acompañarán a los moribundos en su camino, o para celebrar el levantamiento del Niño Jesús del nacimiento, sucede que las costumbres del Día de la Candelaria en nuestro país conviven como si se tratase de un árbol de dos raíces (las raíces indígenas del México Prehispánico y la raíz judeo-cristiana aprendida de los españoles con la llegada de Hernán Cortés a Tenochtitlan), que danzan hasta encontrarse justo en el deleite de lo que hasta ahora realizamos como un ritual muy urbano: comer tamales!!!
Así que solo me queda decir, BUEN PROVECHO!!!
Fuentes de Información:
http://mx.answers.yahoo.com/question/index?qid=20070110011509AA6gbvS
http://www.tamales.com.mx/inicio.cfm?pagina=contenidos_detalle&menu_id=3&submenu_id=27&subsubmenu_id=4&idioma_id=1&tipo_contenido_id=1&contenido_id=126&CFID=2280350&CFTOKEN=77236120
http://www.comesano.org/?p=552
lunes, 17 de enero de 2011
La Parábola del Huevo en la Cuchara en la Boca

Así compramos, elaboramos o regalamos nuevas agendas!, y en ellas escribimos o dibujamos lo que a futuro queremos experimentar. Y como si la vida se tratase de un proyecto disfrutable, vamos planeando objetivos de distintas dimensiones, formas, tamaños y significados. E imaginamos todo lo que es necesario crear, para que manifestarlos en la realidad tenga un riquísimo sabor a logro.
Los sueños y deseos son ilimitados, ya sea que se trate de enamorarnos y estar en pareja, o encontrar un trabajo donde seamos reconocidos y bien remunerados por lo que mejor sabemos hacer, o bajar esos kilos de más, o subir esa autoestima de menos, o arrancar ese negocio que tanto anhelamos, o por fin embarazarnos, o hacer la paz con nuestras familias, o viajar alrededor del mundo, o adoptar a un ser sin hogar. O que tal comprar una casa nueva, o nutrir más nuestras relaciones de amistad añejas, o hablar otros idiomas, o perdonar y ponernos en los zapatos de los demás, o leer nuestros libros pendientes y separar la basura. Incluso plantar un árbol y liberarnos de nuestros apegos, o caminar 30 minutos al día y usar más la bicicleta, o hacer más el amor y menos la guerra, o consumir mas frutas y verduras, o cambiar el cigarro y el alcohol por 2 litros de agua al día, o pasar todos los exámenes y actuar más en verdad, o comprar un coche nuevo y donar la venta del usado a una organización con fines de emprendimiento social. Hasta aventarnos de un paracaídas y ser mas fieles a nosotros mismos, o hacer el bien sin mirar a quien, o regalar mas besos y abrazos y solamente consumir ideas que nos impliquen bienestar, o liberar a nuestr@ niñ@ intern@ y disfrutar de los eclipses y de las noches de lunas llenas en el cielo, o conocer a nuestros vecinos y depurar nuestras prioridades en las redes sociales. En fin, cualquiera que sea el deseo soñado, es la emoción de la cuenta nueva lo que nos motiva a crear!
Y, ¿qué nos garantiza que el futuro soñado no se nos escapará de las manos?, mmmmm medito un momento, y entonces digo “el regalo de la garantía está en la experiencia en sí misma, solo si logramos comprender lo que significa la parábola del huevo en la cuchara en la boca”.
¡¿Y qué significa la parábola del huevo en la cuchara en la boca?! Para hacerlo más divertido, te lo propongo como una experiencia, juega a hacerlo un día!.
Se trata de caminar una distancia considerable en un tiempo determinado de un punto A, a otro que punto que llamaremos B, con una cuchara de metal en la boca y sobre ella un huevo crudo. Y como en una especie de Rally, en el trayecto nos colocamos diferentes experiencias que pongan a prueba nuestras habilidades y talentos, como por ejemplo, servir un vaso con agua desde una jarra, escribir nuestro nombre en un papel con la mano izquierda, hacer 10 sentadillas, insertar el hilo en una aguja, pelar una papa, escribir un correo electrónico, cambiarle el pañal a un bebé, amarrarnos las agujetas de los zapatos, colorear un dibujo, preparar un jugo de naranja o un huevo estrellado, hacer un avión de papel, bailar con el ula ula (esa circunferencia de plástico que hacemos girar en la cintura), escribir una carta, planchar una camisa, destapar una botella de vino, acomodar libros en un librero, cortarnos las uñas de los pies, pasear al perro, etc., todo lo que tu creatividad te posibilite imaginar!!! La experiencia de la parábola se considera concretada si se ha caminado la distancia del punto A al punto B realizando favorablemente todas las tareas en el trayecto, llegando al punto B en el tiempo establecido manteniendo a salvo el huevo crudo en la cuchara sostenida en la boca. Tú determinas el tiempo en función de la complejidad de las tareas y de la confianza en tus habilidades y talentos para realizarlas.
Una vez que vivimos éste juego se antoja comprender que la vida en realidad es un tejido aleccionador de experiencias que va más allá de la colección de objetivos proyectados en el tiempo. En el juego, el punto A es el presente, y el punto B el futuro añorado. Como en la vida misma, cuando estamos presentes en un punto A, nuestro ser se entusiasma mirando constantemente el futuro en un punto B para motivar a nuestros pasos, y moverlos hasta llegar a ese punto tan deseado. Y si tenemos el tiempo medido, nos aseguramos de que nuestros pasos sean los más rápidos, incluso realizando apresuradamente las circunstancias del camino. Y si somos ególatras, hasta definimos tiempos para romper nuestros propios records y hacer un alarde público de ellos. Pero cuando aparece el huevo en la cuchara en la boca, la experiencia del juego da un giro porque nos hace colocar la atención en la experiencia misma, y con ello nos regala un maravilloso significado!!!
La parábola del huevo en la cuchara en la boca significa que la vida está en el presente, en el aquí y el ahora. Significa que cuando nos dejamos seducir por la promesa de un futuro, ¡es suficiente crearnos un huevo de atención para ubicarnos! Así de simple y sencillo!
Lo apetecible de visualizar nuestra vida en el futuro, solo se antoja por la oportunidad de aprender a crearlo disfrutando atender un presente que tiene tantos sabores como experiencias posibles e imaginables. Pues lo rico de la vida es vivirla!!!
Así que cerciórate de crear un huevo de atención por cada propósito que visualices para este año nuevo, y luego nos compartes a que te supo la vida, ¿vale?…
¡Bienvenid@ al 2011, y el mejor de los éxitos en esta genial aventura!

